La Policía Local está desarrollando, como todos los veranos, una campaña especial preventiva. Ésta consiste en la ampliación de los dispositivos estáticos de control, entre otros motivos, por el evidente y acusado incremento poblacional que experimenta a lo largo del estío la villa marinera.
La prevención se focaliza en evitar la comisión de hechos delictivos y, en materia de salud pública, comprobar que no se porten en la vía pública drogas, armas o instrumentos peligrosos.
Para poder ejecutarla, los agentes de la Policía Local llevan a cabo controles aleatorios en distintos puntos de la población, centrándose, entre otros en los aledaños de las playas. En cuanto al registro aleatorio de vehículos, desde este cuerpo de seguridad aseguran que “en primer lugar, se comprueba que tanto el coche como el conductor tienen toda la documentación en regla y cumplen la legalidad pertinente”.
Por lo referente a la identificación de individuos, “solicitamos requisitorios de aquellas personas identificadas y que resulten sospechosas, con la vista puesta en conocer si están reclamados por el juzgado”. De hecho, estas acciones llevaron, hace dos semanas escasas, a la identificación de un individuo sobre el que pesaba una orden emitida por la oficina Sirene de la Interpol y, concretamente, era reclamado por Suiza.
De momento, las fuentes consultadas aseveran que los controles están dando grandes resultados, incautando una importante cantidad de droga. “Ésta varía, pues localizamos desde cocaína a marihuana y derivados del hachís. De hecho, actualmente hay mucha marihuana en el mercado”. Como nota de interés, destacar que en estos últimos controles “no se ha detectado la presencia de drogas sintéticas, pero siempre es habitual encontrar algo”.
Descuideros y carteristas
En definitiva, una campaña orientada a la prevención de la venta y consumo de droga, así como a fortalecer la seguridad ciudadana. Dado el volumen extraordinario en zonas de playas, se incrementa la presencia de los dispositivos estáticos para evitar descuideros, carteristas o robos en el interior de vehículos, “siempre procediendo a la identificación de personas sospechosas y, en su caso, a la detención de los presuntos autores para su puesta a disposición judicial”.









