SEMBLANZA
 

Consternado adiós de Santa Pola al profesor Manuel Martínez

 
Viernes 26 de abril de 2013 0 comentarios
 

Manuel Martínez Monera nació en 1939 en Redován. Cursó estudios de Bachillerato en el Colegio de Santo Domingo de Orihuela y completó la carrera de Magisterio en la Escuela Normal de Murcia. Posteriormente realizó estudios de Filosofía en Totana, Murcia.
En 1965 empezó su labor docente en Tabarca. Al año siguiente fue nombrado titular de las Escuelas de Orientación Marítima de Santa Pola, afincándose en esta villa donde formó su familia y transcurrió su vida. En 1968 contrajo matrimonio con Conchi Villagrasa, con quien tuvo cinco hijos, tres varones y dos mujeres.
Desde su llegada a Santa Pola, Don Manuel –como era llamado por los santapoleros- se integró en los quehaceres del pueblo y se convirtió en miembro activo de la vida social y cultural. En 1970, en unión con Don José Garnero, puso en marcha la Academia Virgen del Mar. En ella, un gran número de estudiantes aprobaron su título de bachiller y son hoy día grandes profesionales en los distintos sectores de nuestra sociedad.

Enraizado en el tejido social

A petición del Instituto Social de la Marina, en 1971 organizó el Club Juvenil Asomar para hijos de pescadores. A lo largo de los años, Don Manuel diversificó su actividad social y se hizo presente en las múltiples manifestaciones de la vida santapolera. Fue miembro organizador de la Comparsa Beduínos y de la Gestora de las Fiestas de Moros y Cristianos, y en 1975 miembro fundador de la Coral Levantina.
Durante nueve años Don Manuel ejerció la presidencia de la Junta Mayor de Cofradías. En 1994 fue pregonero de la Semana Santa de Santa Pola, en 1998 lo fue de las fiestas patronales de Redován, su pueblo natal, y en 2008 de las fiestas patronales de Santa Pola.
Como profesional de la enseñanza fue profesor y director de las Escuelas de Orientación Marítima, del colegio Cervantes, del colegio Portus (luego José Garnero), de la Escuela Nocturna de Adultos en el Pósito y profesor de Cultura General en la Escuela Náutico Pesquera.
En los últimos años de su vida siguió cantando con la Coral Levantina y puso su inconfundible voz grave (la voz del Mediterráneo le llamaban sus amigos) en la grabación “Virgen de Loreto, antología de obras y relatos”, de Federico Valero. También continuaba desarrollando su labor solidaria en la ONG Icnelia, de la que era vicepresidente y miembro fundador. Además, el colegio Maestro D. Manuel Martínez Monera, en Nicaragua, siempre recordará su huella educadora.

 

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