Natxo Requena, coach ACC por la Federación Internacional de Coaching, dará una conferencia el próximo jueves, día 13 de marzo, a las 19.00 horas en la Casa de Cutura. La charla lleva el título “¿Para qué el cuerpo enferma? Coaching y Bioneuroemoción” y versará sobre todas aquellas creeencias, valores y prejuicios que tenemos “y que conforman nuestra realidad”, indica Requena, “a partir de ahí podemos observar como devienen problemas tanto a nivel psíquico como físico”.
Requena pone el ejemplo de una persona que ha vivido un abandono, una separación, “de repente, ésta comienza a sentirse culpable. Siente fracaso. El cuerpo crea un shock, de ahí una emoción y de ahí una enfermedad”. Para este coach, “todo está conectado, cuerpo y mente. Además, y contrariamente a lo que se piensa, quien dirige nuestra vida es nuestro subconsciente. Pensamos que somos los que llevamos las riendas, pero no es así. De hecho, muchas veces no sabemos por qué hacemos las cosas que hacemos, pero aún así las llevamos a cabo sin tener un motivo en concreto”.
De ahí la necesidad de la bioneuroemoción, pues el objetivo es “comprender el para qué haces las cosas que haces, para que entiendas que lo que te ocurre no es casual. Hay que entender el porqué y el para qué de una emoción. A partir de ahí, se puede tomar conciencia, entender qué es lo que sentimos y actuar en relación a ello... o bien dejar de hacerlo, si comprendemos el perjuicio intrínseco de esta emoción y la sustituimos por otra que nos expanda, que nos habilite a mejorar nuestra vida”.
Requena quiere insistir en que la Bioneuroemoción no es ningún tipo de sustitutivo de la terapia de la medicina convencional, “es un añadido a ésta. Acompaña cualquier tipo de tratamiento y, además, la persona tomará conciencia de su responsabilidad en los síntomas que padece, que no es una consecuencia externa. A partir de este punto, las personas toman conciencia para poder cambiar. Es como hacerte responsable, como crecer emocionalmente, ser una persona más adulta y hacerse cargo de uno mismo”.
En pocas palabras, el objetivo es aprender a vivir con quienes somos “aceptarnos, perdonarnos y dejar de buscar responsables externos. Al fin y al cabo, una máxima histórica universal”.









