Como ya comentamos la pasada edición, este viernes arranca el que será el último año de la Feria Rociera, “puesto que el que viene pretendemos que se denomine Fiestas del Barrio Playa Lisa-Tamarit”, tal y como indica el presidente de la asociación de vecinos del barrio, José García. Con un presupuesto de 1.600 euros, “que cuesta mucho conseguir, puesto que algunos comerciantes se portan bien, pero otros no tanto” y con la ayuda del Ayuntamiento, esperan tener una gran afluencia de visitantes. “Para la actuación del Coro Rociero hemos pedido cien sillas más al Ayuntamiento, porque el año pasado se quedó sin espacio casi la mitad de gente que acudió”, apunta Gloria Otero, vocal. La chocolatada, la paella solidaria, la romería por las calles del barrio, el paseíllo, “todos son eventos con alegría y colorido que ayudan a que los establecimientos hosteleros del barrio se animen un poco, porque el barrio, en invierno, está realmente apagado”.
En cuanto a ese escaso movimiento, Francisco Aguado, tesorero, aseguraba que “los recortes también se notan en el barrio y los servicios sólo se aumentan en verano. Además, que no se haya terminado el paseo se nota. No ha podido ser”. Por eso apuntaban como fundamental la concienciación ciudadana para que deje de considerarse Playa Lisa como una “ciudad dormitorio, como aquel que dice. Viven muchas más personas, pero, en realidad, no figuran ahí. Y, claro, a más censados, más servicios recibimos. Más servicios, más se mueve el barrio, todo va unido”, declara Gloria Otero.
En cuanto al estado del comercio en la zona, consideran que no está en uno de sus momentos boyantes. “La hostelería está mal en toda España, pero aquí tenemos un hotel que cierra diez meses al año y el turismo que viene fuera de temporada se va al centro”, apunta Aguado. “Por eso necesitamos organizar más eventos culturales y de todo tipo, que animen el barrio. La Feria Rociera es una gran oportunidad para que la gente nos conozca, vea lo que ofrecemos y se animen a visitarnos todo el año”, recalca José García.
Para que la gente se desplace hace falta un servicio de transporte urbano que, “al menos, pase con una regularidad más previsible. Entiendo que se hace lo que se puede, pero hay veces que pasan a los 20 minutos y otras a los tres cuartos de hora”. José García también quería añadir que continúan pendientes de una sede para la asociación que pueda estar abierta todo el año, “puesto que en verano pasa a ser consultorio médico, pero no pedimos más porque sabemos que el Alcalde hace lo que puede”.
Finalmente, invitan a todos a la inauguración del viernes, a partir de las 19.00 horas, y a un fin de semana de fiesta, convivencia y diversión.









