Alejandro Escalada, el candidato de Compromís per Santa Pola, se mantiene en la posición de no negociar con el PP, pero… ¿con la derecha? “Eso son decisiones que tendrá que tomar el Consell de Compromís a nivel local, en principio. Esta semana no la hemos dado para analizar, conversar y reunir a nuestra gente”. Compromís, al ser un partido horizontal y asambleario, habrá de contar con el visto bueno de la Asamblea “para decidir nuestra posición sobre con quién y qué se negocia”.
De momento, recalcaba, no hay una decisión tomada. Además, a nivel de negociaciones, confirma que se “esperará a ver cómo se respira en la autonómica”.
Quiere tranquilizar a los ciudadanos y adelantarles que “aún queda tiempo por delante”, dos semanas, en concreto. “Nosotros sí que expresamos en nuestra campaña la necesidad de llegar a acuerdos, de propuestas comunes. Los órganos de decisión de otros partidos tendrán que ver cuál es su línea a seguir y cuál es su capacidad para decidir”.
Recalca que será la Asamblea quien, en última instancia, decida la negoción y qué tipo de negociación, “porque no es lo mismo llegar a un acuerdo que dote de gobernabilidad a un equipo compuesto por las fuerzas de izquierda o que otros partidos, de ideología no tan clara, entren a formar parte de ese potencial gobierno”.
De todos modos, “es avanzar mucho en muy poco tiempo porque, a decir verdad, hay que esperar y ver qué se expone”. De hecho, hasta el mismo miércoles no se sabía si Compromís contaría con tres o dos concejales, pues estaban pendientes de reclamaciones de votos nulos ante la Junta Electoral, “por lo que no teníamos una perspectiva clara de con qué fuerza podríamos negociar”.
Todo queda en suspenso y no se ha dado ningún caso de los citados más arriba. Por ahora, se ceñirán “a lo dicho en campaña y, cuando tengamos que sentarnos, lo haremos, y será con una decisión tomada por todos y todas”. Con el PP, “directamente, ni hablar”, remarca.









