María Jesús Ruiz Vidal, portavoz de Compromís y concejala de Iniciativa de Santa Pola, declaraba mediante un comunicado que “la crisis no se está resolviendo ni con los recortes sociales ni con las medidas fiscales que benefician a los ricos, a los defraudadores de Hacienda y a la banca, pero se ha convertido en la excusa para volver a centralizar el Estado a costa de los gobiernos locales, que pierden competencias, capacidad económica y política y posibilidad de atender los problemas sociales y económicos que sufre la ciudadanía”.
Indicaba que es necesario que “desde nuestro Ayuntamiento acerquemos realmente la política a la ciudadanía. Compromís defiende el municipalismo como base para construir el país y el bienestar de sus gentes, porque la sociedad se cohesiona desde la proximidad, pueblo a pueblo. Por ello defendemos la autonomía de los municipios y sus particularidades, y rechazamos la tendencia recentralizadora del Estado, que busca por medio de organismos decimonónicos, como las Diputaciones, o de privatizaciones más o menos encubiertas, limitar las competencias municipales.
Más democracia local
Por otro lado, aseguraba que se debe reforzar la política de la proximidad, es decir, la política hecha, a pesar de no tener competencias para ello, por el Ayuntamiento, que “desde 1979 ha tenido un importantísimo papel en la lucha contra la pobreza, la cohesión social y la sostenibilidad”. Además, reclaman un pueblo sostenible con sus recursos, porque “el pueblo es el dique de contención de la crisis y el baluarte de la defensa de los derechos de nuestra ciudadanía”.
Afirmaban que su objetivo es desarrollar toda la potencia que tiene Santa Pola en todo lo que genere actividad económica y empleo verde y sostenible en todos los sectores ambientales, los tradicionales y los emergentes: ahorro de energía malgastada, implantación de energías renovables, ciclo local del agua, tratamiento diferenciado de los residuos, movilidad no contaminante, consumo responsable, protección de la naturaleza, etc.
Finalmente, indicaba racionalizar el conjunto de la administración del Estado, no sólo de la local, como hace la propuesta del gobierno central al querer suprimir municipios.









