Compromís per Santa Pola lanza la propuesta de un plan preventivo contra la corrupción en una moción, aprobada por unanimidad, del pasado pleno municipal.
Según la formación, “las administraciones municipales no están obligadas, hasta el momento, a establecer medidas de prevención de los delitos de corrupción que se realizan o puedan realizar en sus organismos”. Por esta razón, y “por la gran sensibilidad social que despiertan estas prácticas”, consideran imprescindible aplicar medidas que se anticipen y luchen contra “las incontables irregularidades que se aprovechan de la impunidad, los mecanismos burocráticos y los privilegios que la administración municipal puede proporcionar”.
La complejidad de los modelos delictivos que engloba la corrupción hace muy difícil, y muchas veces imposible, su detección y castigo si “solamente se interviene desde la vertiente de la justicia en su parte penal, por lo que”, manifiestan desde el grupo de la oposición, “una combinación de las medidas preventivas y represivas conllevaría, con toda seguridad, una disminución de los casos de corrupción pública y por tanto de la reducción de la carga de trabajo en los tribunales”. Asimismo, añaden, “supondría una más que considerable merma de los costes económicos y humanos que suponen dichos delitos, además de un efecto positivo sobre la ética y la moral pública”.
De esta manera, instan al Ayuntamiento a desarrollar una batería de medidas que incluirían la creación de un registro de proveedores generales y de empresas licitadoras, la implantación de las diligencias debidas en la identificación, verificación y seguimiento de las actividades de las empresas adjudicatarios y sus titulares y gestores; así como la instauración de una comisión político-técnica para el desarrollo de la transparencia municipal.









