Alrededor de 120 son los jóvenes becados por Servicios Sociales que se encuentran en las Escuelas de Verano. Entre ellas, las que están presentes en el colegio Virgen de Loreto, que engloba a alumnos tanto de este centro como del Cervantes, José Garnero e Hispanidad. Esta iniciativa permite que “los niños no se vean ni marginados ni diferenciados, sino incluidos en un proyecto común”.
Actividades
Divididos en aulas y edades, desde los más pequeños hasta los que tienen doce años, “los alumnos se centran en distintas actividades a lo largo del día: visualización de vídeos, juegos de mesa en grupo, refuerzos académicos centrados en juegos, etc.”.
De esta manera, y gracias a la beca, se cumplen dos requisitos fundamentales: “en primer lugar, que no haya un solo niño que no tenga, al menos, una comida decente al día”, apuntaba la alcaldesa, Yolanda Seva y, “en segundo, que se integren con el resto de alumnos, sin diferencias de clase o económicas”.
Para algunos de ellos, apuntaban desde este servicio, “es más que una comida









