Santa Pola refuerza su tejido asociativo con un nuevo miembro, la Asociación de Diabéticos de Santa Pola, que ha sido presentada y arropada por el Ayuntamiento. A la puesta de largo oficial asistieron el concejal de Sanidad, Fran Martín; la primera teniente de Alcalde, Lola Gadea; Encarnación Mangresa, directora de Enfermería en la Unidad de Atención Primaria del Hospital de Elche; Mercedes Sánchez, presidenta de la Asociación de Diabéticos de Alicante y miembro de la Federación Valenciana de Diabéticos; Concepción González, presidente de la Asociación de Diabéticos de Santa Pola y varios representantes de la asociación homónima de Elche.
Para ayudar en sus inicios, el Ayuntamiento de Santa Pola pone a disposición de esta nueva asociación una sala en el Centro de Apoyo a Voluntarios y Asociaciones, además de abrir vista y oídos a sus necesidades y demandas.
Mejorar la calidad de vida
Los presentes coincidieron en que lo importante para tratar esta patología es el autocontrol y la formación de los trabajadores de la Sanidad para que los enfermos tengan una buena calidad de vida. Fue en este punto en el que Lola Gadea quiso incidir: “Queremos aumentar la calidad de vida de los ciudadanos y para ello ayudaremos a esta nueva asociación en todo lo que necesiten”.
Compartir experiencias
La principal labor de la Asociación de Santa Pola, en palabras de Martín, “será la de informar, concienciar a la población y poner en contacto a los enfermos para que compartan sus experiencias”. Una corriente que comparte Encarnación Mangresa que define a la asociación “como un punto de partida de concienciación al enfermo sobre hábitos alimenticios y lugar en el que compartir criterios y experiencias”. Concepción González señaló la intención de la asociación que preside de “ayudar a la población mediante trabajo constante y actividades como charlas de profesionales sanitarios”.
Un coste elevado
Sánchez señaló que se trata de una enfermedad “muy costosa”, dado que supone el 15% del coste sanitario en España. En la Comunidad Valenciana, el gasto sanitario medio por año por paciente diabético es de 3.000 euros y existen cerca de 600.000 personas que sufren esta patología, por lo que el gasto anual asciende a 1.800 millones de euros.









