Los agentes de la Policía Local acudieron a la atención de un cánido que se precipitó de un cuarto piso. El servicio se activó tras la llamada de un vecino, que detectó que un perro se estaba subiendo por la barandilla del balcón. Desgraciadamente, el perro cayó, con la suerte de que un toldo de un local mitigó el impacto considerablemente. Aún así, los agentes municipales localizaron inmediatamente al dueño (muy afectado por el hecho), quien inmediatamente procedió a llevarlo al veterinario. El perro presenta heridas leves.









