Los primeros esbozos ya venían de antes, pero es en el año 1.983 cuando se da arranque a las fiestas de Moros y Cristianos, con la creación de la Asociación. Hoy, 30 años después, Santa Pola no concibe sus fiestas sin estos tres días de diversión, actuaciones y desfiles.
“Al principio la Comparsa Beduinos desfilaba el día 6, posteriormente lo hizo Llaganyosos”, recuerda Jerónimo Buades, que este año interpreta al Embajador Moro y también ostenta el cargo de Gran Llaganyós, “pero con la llegada de la Comparsa Jaume Primer empezó a organizarse la fiesta de otra manera, ya que ya teníamos a los ‘Cristianos’. Además, en la década de los 80 las fiestas de Moros y Cristianos eran muy conocidas y empezaron a hacerse en otras poblaciones”.
Ampliación de actos
Recuerda, también, que los primeros pasos de estas fiestas comenzaron en el año 1.981 y que en sus inicios no tenían unos diálogos oficiales como los que tienen ahora. “Cada año era un texto diferente, pero Manuel Martínez Monera fue el que escribió el texto de las embajadas”, explica Buades, “además con el paso de los años hemos ido ampliando los textos y los actos, en la década de los 90 se incluye el diálogo entre los Paladines y los puestos de Jefe de Tropas, tanto Mora como Cristiana, son de hace relativamente poco”. De la misma forma, en sus inicios, las fiestas estaban compuestas por la Conquista, la Reconquista y el Desfile, ya que el Desembarco Moro en la Playa de Levante se instauró hace alrededor de 10 años. Como anécdota, Buades recuerda que en el año 83, cuando las huestes Moras fueron a tomar la fortaleza, los Cristianos los recibieron con globos de agua.
Al igual que otros actos van cambiando ligeramente o ampliándose, el enfrentamiento entre los Paladines es una de las actuaciones en la que tienen más libertad de interpretación. “Ellos mismos deciden cómo lo harán, la actuación puede ser de una forma o de otra, pero el final siempre es el mismo: la derrota del Paladín Moro”, explica Buades.
Además, Jerónimo Buades asegura que la villa marinera cuenta con una gran ventaja y es que “hay tres o cuatro generaciones de festeros, que han nacido en las fiestas de Moros y Cristianos y se han criado con ellas. Por lo tanto los más pequeños nacen y se van metiendo. Se irá produciendo un relevo generacional”.
Pasado, presente y futuro
Pero Santa Pola ya había tenido antes una toma de contacto con los Moros y Cristianos. “En el año 1.963 vinieron unos piratas de Villajoyosa, hicieron un Desembarco y tomaron el Castillo”, explica Jerónimo Buades. Y desde ese momento hasta la actualidad, la Asociación ha ido evolucionando con el paso de los años, incluso en sus inicios tenía su propio Libro de Fiestas y su propio Pregón, aunque en el año 1.989 se empezó a realizar conjuntamente con el Ayuntamiento. De esta forma, y a lo largo de treinta años, la villa ha ido consolidando estas fiestas, con gente que ha pasado por la Asociación y ha dejado su huella, la que está actualmente y la que está por venir.









