Federico Zaragoza, concejal de Coalició Compromís en el Ayuntamiento, presentó una moción en la que criticaba la aplicación del decreto ministerial sobre el currículum de primaria dentro de la legislación que emana de la LOMCE. En primer lugar, “contradice el decreto de plurilingüismo que el gobierno aprobó hace casi dos años, consolidando la marginación del valenciano, teniendo en cuenta que existía un consenso para que se impartiera en este idioma, pilar de la identidad valenciana, al menos una asignatura no lingüística de cuatro horas semanales”. A este respecto, Tomás Martínez, edil de Educación, contestó que “se mantiene el carácter plurilíngüe de la Educación. Aquí no se obliga, como en otras comunidades autónomas, a estudiar en una lengua concreta”.
Zaragoza criticó el nuevo papel del Consejo Escolar, un órgano que permitía la participación directa de los padrea en el proceso pedagógico: “a partir de ahora, se limitará a ser un órgano consultivo con escaso poder de decisión”. Del mismo modo, declaró que la LOMCE entorpecerá la comunicación entre profesores y padres, lo que el responsable de Educación municipal calificó de “falacia”.
El portavoz de Compromís también criticó la reducción de las clases a 45 minutos, a lo que Martínez repuso que “la atención y el rendimiento merman a partir de 50 minutos”.









