CAMBIO DE JOYAS
 

Amor incondicional a una Virgen “que socorre y siempre escucha”

 
Viernes 28 de agosto de 2015 0 comentarios
 

Ayer jueves tuvo lugar el tan anhelado Cambio de Joyas a la Virgen de Loreto. Una fecha que siempre pivota en los últimos días del mes de agosto, auténtica antesala litúrgica a las Fiestas Patronales y esperadísima por centenares de santapoleros y visitantes, que rinden visita y contemplan, entre otras cosas, el cambio de Corona.
Ésta es la primera de las bajadas en el calendario pues, se deja pasar la Venida de la Virgen, el 10 de diciembre, se deja pasar la Navidad y, en febrero, se realiza un cambio de corona, “eso sí, a puerta cerrada”.
Desde las Camareras de la Virgen de Loreto aseguran que, cada día, se nota más fervor popular, “sobre todo de madres jóvenes, que nada más tener a sus niños ya preguntan cuándo se baja a la Patrona para presentárselo a la Imagen”. Aunque la fecha oficial para ello es el 2 de febrero, aprovechan el cambio de alhajas para que el infante reciba su particular bendición.

Presencia constante
Declaran las Camareras que es en Fiestas cuando más gente acude a visitar a la Alcaldesa Honorífica, “pero la presencia de los fieles es constante durante todo el año. El día de la Procesión, ves gente de Santa Pola que no has visto en todo el año. Además, al ser festivo el día 8, todos aquellos que trabajan pueden acudir en exclusiva. El Castillo, a la hora de la Misa, está lleno, haga el calor que haga”.
Pero no sólo es una manifestación religiosa, “es algo popular, que nos define como santapoleros. Y, hay que recordar, casi todas las excursiones de extranjeros que pasan por el Castillo se detienen, bien por curiosidad, bien por fe”. Los brazos de la Virgen de Loreto se extienden para todo el mundo, “para el que tenga creencias, para quien tenga fe, para quien la vea como obra de arte, o por mera belleza. Ella siempre socorre y proporciona mucha fuerza, consuelo y apoyo”. Con el tiempo, además, “se va demostrando es a las personas a quien ayuda, ya sean creyentes o no. Ella no pide cuentas a nadie, porque ella es madre y como tal comprende a sus hijos y sus circunstancias en la vida”.
“Ni pide explicaciones, ni que nadie le de nada a cambio”, recalcan. Además de la cesión de joyas, económicamente no hay ninguna aportación particular. “Se mantiene la Virgen de los tres lampadarios que tiene dentro de la Capilla, de la venta de lotería y medidas, rosarios, pulseras, bandejas, abanicos, camafeos, colgantes, bustos... Vamos subsistiendo y, cuando hace falta algo grande, como reformas, acudimos al Ayuntamiento, quien es el encargado de otorgar los permisos y, si pueden colaboran”.
Este año, solamente se ha impermeabilizado la Sacristía y se ha pintado, más las reparaciones eléctricas habituales.

 

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