Mientras muchos no dejamos el abrigo, para algunos turistas es un buen momento para disfrutar de la playa. Y es que la ola de frío nos ha dado algo de tregua estos días y los más atrevidos incluso disfrutan de la playa en pleno mes de febrero en una estampa que más bien parecería propia del mes de agosto. Bañarse no se bañan, pero ya lucen bronceado. Las ventajas de nuestro clima mediterráneo que en muchas ocasiones no sabemos apreciar.









