Hasta ahora era una medida que se adoptaba en las playas no urbanas de Santa Pola, como las del Cabo, pero el Ayuntamiento ha decidido extenderla al resto de nuestra costa. Así, por primera vez a lo largo de este invierno se va a acumular hasta un metro de alga en la orilla de muchas playas santapoleras.
“Cada vez que retiramos el alga nos llevamos también arena que luego es muy difícil reponer”, explica la edil de Playas, Loreto Serrano. Hay que tener en cuenta que la presencia de algas en nuestras playas no es síntoma de contaminación, sino de todo lo contrario. Frente a la costa de Santa Pola existe una gran pradera de Posidonia Oceánica, un alga presente en el Mediterráneo y que es indicio de la buena calidad medioambiental de nuestras aguas.
Está demostrado, además, que la Posidonia ayuda a regenerar la arena de la playa y evita la erosión, que se produce sobre todo cuando hay temporales, como los vividos en los últimos días. En la céntrica playa de Levante sí que se retirará el alga para que aquellos santapoleros y visitantes que quieran disfrutar del baño aún en la temporada invernal puedan seguir haciéndolo con mayor comodidad.
En el resto de playas urbanas se procurará retirar las algas cuando esté prevista la afluencia de más visitantes, como en determinados puentes y ya cara a Semana Santa, cuando comienza la temporada media turística.









