Durante el pasado mes de julio, las fuerzas de la Guardia Civil de Tráfico en la Comunidad Valenciana han puesto a disposición judicial como presuntos autores de delitos contra la seguridad vial, a un total de 304 conductores, de los cuales 92 lo han sido por conducir sin licencia y 212 por conducir bajo los efectos del alcohol. En la provincia de Alicante, se ha actuado contra 41 conductores por carecer de permiso o licencia y 83 por hacerlo bajo los efectos de bebidas alcohólicas.
Por otra parte, desde el pasado 15 de julio y hasta el 31 del mismo mes, la Guardia Civil de Alicante detuvo a un total de 89 personas de diferentes nacionalidades como presuntos autores de un delito de malos tratos. Los hechos han consistido en agresiones o amenazas a sus parejas y se han producido en diversas localidades alicantinas, entre las que se encuentra Santa Pola. Todos estos detenidos gracias a la unión de las diligencias instruidas pasaron a disposición de la Autoridad Judicial.









