La Asamblea de Docentes del IES Gran Alacant endurece su protesta: la medida afecta a salidas, viajes, graduaciones, orlas y otras tareas que el claustro asegura haber sostenido hasta ahora por voluntad propia
DAVID POVEDA | 1/06/2026.-
La Asamblea de Docentes del IES Gran Alacant, en Santa Pola, ha anunciado la suspensión indefinida de todas las salidas, actividades extraescolares y labores que, según denuncia, el profesorado venía realizando de forma voluntaria mientras la Conselleria no aplique las medidas que considera necesarias para la educación pública. La decisión incluye también viajes, graduaciones y orlas de fin de curso, y se enmarca en un escenario de creciente malestar dentro del centro.
Fin a las actividades voluntarias
Según la nota difundida por la propia Asamblea, la decisión fue adoptada por unanimidad y supone dejar de organizar todas aquellas actividades que exceden las obligaciones estrictas del profesorado. Entre ellas figuran las complementarias fuera del centro, los viajes, las graduaciones y las orlas de final de curso. El claustro no quiere seguir sosteniendo con trabajo no reconocido una normalidad que, a su juicio, la Administración no garantiza con recursos suficientes.
También dejarán de asumir funciones ajenas
La Asamblea añade que el profesorado no seguirá realizando tareas que no le corresponden y que, hasta ahora, se estaban cubriendo por la buena voluntad de la plantilla. En concreto, señala funciones propias del personal de administración y servicios, ámbito en el que el centro carece actualmente, según la nota, de dos conserjes y una administrativa por bajas o traslados. Esa situación, advierten, puede afectar a procesos como las matrículas, la expedición de certificados o la gestión de la Xarxa de Llibres.
Jornada laboral estricta y desconexión digital
La protesta no se limitará a las actividades extraescolares. El profesorado ha manifestado también su intención de atenerse estrictamente a su jornada laboral, tanto dentro como fuera del centro. Eso significa que no atenderá a familias fuera del horario previsto ni seguirá realizando desde casa tareas de coordinación, comisiones o trabajo organizativo que, según indica la Asamblea, se venían asumiendo de manera habitual.
La medida se presenta además como una forma de hacer efectivo el derecho a la desconexión digital.
En la misma línea, los docentes anuncian que no acudirán al centro en julio salvo para la distribución de materias del próximo curso, al considerar que ese periodo debe dedicarse a formación y preparación de programaciones. Tampoco participarán en cursos promovidos por la Conselleria, talleres ni en la tutorización de alumnado universitario en prácticas. Además, aplicarán la normativa sobre altas temperaturas, por lo que suspenderán las clases si en el aula se superan los 27 grados.
Barracones, ratios y falta de recursos
La nota de prensa vincula estas medidas con el deterioro progresivo de las condiciones de trabajo en el centro. La Asamblea recuerda que el instituto concluye ahora su tercer curso en barracones y denuncia carencias persistentes en instalaciones, como la falta de fuente, cantina, aulas adecuadas y el retraso en el inicio de la construcción del instituto definitivo. También menciona problemas de ratios y plantilla.
El profesorado sostiene que ese malestar se ha agravado por la actitud de la Conselleria de Educación, a la que acusa de ignorar las demandas del colectivo docente para mejorar la enseñanza pública valenciana y de actuar de mala fe en las negociaciones con los representantes sindicales. Esa es la base argumental sobre la que justifican el endurecimiento de su postura.
Una llamada a las familias
La Asamblea señala además que informará a las familias de todas estas decisiones para que se impliquen de forma activa en la reclamación de unas condiciones dignas para el aprendizaje de sus hijos e hijas. Su planteamiento es que la presión no recaiga solo sobre el profesorado, sino que también se traslade a la Conselleria por parte del conjunto de la comunidad educativa.
Una denuncia con mensaje político y educativo
En el cierre del comunicado, la Asamblea deja por escrito que no está dispuesta a seguir sosteniendo, con trabajo voluntario y no reconocido, una normalidad educativa que la Administración se niega a garantizar con recursos, diálogo y respeto hacia el profesorado y hacia las necesidades del alumnado y sus familias. Su postura es que la educación pública y de calidad no puede depender solo de la buena voluntad de los docentes.
El anuncio del IES Gran Alacant añade presión al conflicto educativo y deja un efecto inmediato en la vida del centro, desaparecen, al menos por ahora, muchas de las actividades que completaban la experiencia escolar más allá del aula. La Asamblea de Docentes sostiene que ha llegado a su límite y exige a la Conselleria una negociación seria y medidas concretas. Mientras eso no ocurra, el profesorado avisa de que no seguirá cubriendo con esfuerzo extra lo que considera carencias estructurales del sistema.







