El aviso llegó al 112 cuando la cabeza del bebé ya asomaba. En 5–10 minutos una patrulla llegaba al domicilio y otra trasladaba al equipo médico del Centro de Salud
DAVID P.N. | 16/1/2026.-
La vida a veces no entiende de plazos médicos ni de esperas. Así lo han comprobado este viernes, alrededor de las 16:00 horas, los vecinos de la urbanización Brisas del Faro, en Gran Alacant. Una llamada al 112 alertaba de una complicada situación, una mujer estaba dando a luz en su domicilio y el bebé ya estaba asomando la cabeza.
Los padres se encontraban a la espera de que se produjera la rotura de aguas para trasladarse al hospital. De hecho, los médicos ya habían programado un parto inducido para el domingo. Sin embargo, no esperaban que se transformara en un nacimiento exprés que se resolvió en apenas cinco minutos.
La respuesta de los servicios de emergencia ha sido rápida y organizada. Tras recibir el aviso, la Policía Local ha desplegado dos patrullas. Mientras una unidad se dirigía hacia la vivienda, otra patrulla recogía al médico y a la enfermera del Centro de Salud, trasladándolos en el vehículo policial con las señales prioritarias activadas por la carretera nacional para ganar unos minutos que pueden llegar a ser vitales.

«Ha sido instinto puro»
Cuando los agentes Rita María y Javier Ripoll llegaron a la vivienda, apenas entre 5 y 10 minutos después del aviso, la pequeña Ana ya había nacido. La madre, una ciudadana francesa que lleva un año residiendo en la zona, se encontraba aún unida al bebé por el cordón umbilical.
La agente tomó la iniciativa en la primera asistencia, proporcionando calor a ambas y verificando las vías respiratorias de la recién nacida. «He mirado que no tuviera nada en el orificio bucal; ha llorado y enseguida se ha enganchado al pecho», relataba Rita tras la intervención. Según el Jefe de la Policía Local, la actuación de sus compañeros ha sido «excepcional y fabulosa», destacando la labor de Rita María que, por instinto y empatía, supo dar soporte físico y psicológico a la madre, protegiendo también su intimidad en un momento tan vulnerable.
Un final feliz y coordinado
La tensión inicial del padre, que se encontraba en casa con otro hijo de unos 4 años, se disipó con la llegada del equipo médico transportado por la segunda patrulla. El facultativo procedió a pinzar el cordón umbilical y asegurar el estado de salud de ambas hasta la llegada de la ambulancia del SAMU, que finalmente las ha trasladado al Hospital de Elche para las pruebas pertinentes.
Para el agente Francisco Javier, esta situación le ha traído recuerdos de una intervención casi idéntica vivida anteriormente en la Avenida Escandinavia, donde casualmente asistió otro parto rápido junto al mismo médico que ha actuado hoy.
Afortunadamente, tanto la madre como la pequeña Ana se encuentran en perfecto estado de salud tras una jornada que, sin duda, será recordada como una de las intervenciones más emotivas y felices del año en Gran Alacant.







