Tras apenas un año en las pasarelas, ha participado en reportajes, trabajos para marcas y tiene previsto nuevos desfiles de moda
DAVID POVEDA | 29/07/2026.-
Hace apenas un año, José Ramón Sáez Vidal necesitó los cinco minutos previos a su primer certamen para aprender prácticamente desde cero cómo desenvolverse sobre una pasarela. Nunca había desfilado. Llegó con nervios, vergüenza y miedo a hacer el ridículo. Doce meses después, aquel debut inesperado le ha llevado hasta un reto mucho mayor, representar a la Comunitat Valenciana en Míster España Senior.
El certamen se celebrará el 22 de agosto de 2026, a las 20:00 horas, en VB Spaces, Alicante, dentro de la gala nacional FBE & MRG Spain Pageants, organizada por Pageants by Santi Glez. El evento reunirá el Festival de la Belleza de España (FBE) y Mister Global España (MRG), con categorías y perfiles diversos que buscan ampliar los cánones tradicionales asociados a este tipo de concursos.
José Ramón llega con 53 años, mucha más seguridad que hace doce meses y una idea que repite durante la entrevista, la edad no tiene por qué marcar el momento en el que dejamos de asumir nuevos retos. “Si antes tenía ganas, ahora tengo más. Tengo ganas de demostrar que a partir de los 50 se pueden hacer muchas cosas”.

De no haber desfilado nunca a representar a una comunidad
Su transformación en apenas un año ha sido considerable. Cuando participó en su primer certamen prácticamente no sabía desfilar. El pequeño ensayo previo a la gala fue su primera experiencia real sobre una pasarela.
Ahora reconoce que sigue teniendo margen de mejora, pero las sesiones fotográficas, los reportajes y los trabajos realizados para diferentes marcas le han permitido ganar experiencia frente a la cámara. “Ahora tengo mucha más seguridad. Sé que al final es pasártelo bien y disfrutarlo. Ya no tengo tanto miedo a enfrentarme a una cámara”.
Más compañerismo que rivalidad
José Ramón reconoce que llegó a este mundo esperando encontrar una fuerte competitividad.
La experiencia, sin embargo, le ha mostrado otra realidad. Durante los días de convivencia de los certámenes ha descubierto una relación entre participantes marcada por la ayuda mutua. Aunque todos quieren ganar, asegura que es habitual que unos aconsejen a otros sobre cómo colocarse una prenda, arreglarse el pelo o mejorar algún detalle antes de subir al escenario. “Me he dado cuenta de que antes de ganar también está el compañero”.
Pero lo que más le ha impactado son las historias personales de quienes participan.
José Ramón ha conocido personas que decidieron presentarse después de superar una enfermedad, perder a un familiar o arrastrar durante años inseguridades relacionadas con su físico.
El certamen deja así de ser únicamente una competición estética para convertirse también, en muchos casos, en una forma de reconstrucción personal.

“He llegado yo, puede ser cualquiera”
Ganar importa. José Ramón no lo oculta. Su objetivo deportivo y competitivo es intentar conseguir el título nacional y abrir así la posibilidad de llegar posteriormente a un certamen internacional. Pero su planteamiento va más allá del resultado. “Si nos llevamos el título, a todos nos gustaría. Si no, me llevo los momentos disfrutados”.
Su propia historia le sirve para transmitir otro mensaje. Hace cinco años, asegura, se habría reído si alguien le hubiera dicho que acabaría participando en certámenes de belleza.
No procedía del mundo de la moda, no había desfilado y nunca había pensado seriamente en convertirse en modelo.
De hecho, fueron sus amigos quienes dieron el primer paso. “Me dijeron: ‘Te has apuntado’. Y yo: ‘¿Cómo que me he apuntado?’. Me habían inscrito ellos y habían pagado la inscripción”.
Aquella broma terminó abriendo una nueva etapa.“Yo soy muy tímido. Enfrentarme a una pasarela con mucha gente mirando me daba mucha vergüenza. Pero al final vences todo eso y te da seguridad”. De ahí nace una de las ideas que quiere transmitir con su participación: “He llegado yo, puede ser cualquiera”.
Nuevas oportunidades en la moda
El último año también ha generado oportunidades que no imaginaba cuando comenzó.
José Ramón asegura que será imagen durante 2026 de una firma de ropa masculina y tiene previstos nuevos trabajos relacionados con la moda.
También habla de futuras participaciones en Alicante Fashion Week y Asturias Fashion Week, donde podrá seguir ampliando su experiencia en pasarelas y establecer contactos dentro del sector.
Es consciente, sin embargo, de que trabajar como modelo a los 53 años implica competir en un mercado diferente.
“No luce igual una determinada prenda una persona de 53 años que un chaval joven. Pero estoy muy contento con las oportunidades que están saliendo”.
Ingeniero cuando se apagan los focos
Su vida profesional está muy lejos de las pasarelas. José Ramón es ingeniero industrial y desarrolla su carrera dentro del sector eléctrico. Explica que actualmente es responsable del área de mantenimiento y proyectos de la zona de Alicante y acumula casi dos décadas de experiencia en Red Eléctrica de España, después de haber trabajado previamente en el sector privado.
La moda ocupa, por ahora, un espacio compatible con su actividad profesional.
La preparación se concentra en alimentación, ejercicio y cuidados personales, aunque los días de convivencia anteriores a los certámenes requieren una mayor disponibilidad.
Agradece especialmente el apoyo recibido en su trabajo para poder organizar esos días.
Sus compañeros, cuenta entre risas, también han terminado implicándose en la aventura. “Hasta tienen los carteles del evento con mi foto puestos en el despacho. Soy el cachondeo de todos los días”.
Santa Pola, el lugar que eligió para quedarse
Aunque no nació en Santa Pola, José Ramón tiene claro de dónde se siente. Llegó a la zona en 1996 por motivos profesionales. Trabajaba entonces en proyectos de ingeniería y viajaba con frecuencia por diferentes lugares.
Santa Pola le convenció desde el principio. “Pensé que si algún día me asentaba en un sitio fijo, este era donde quería vivir”.
Tres décadas después asegura que no cambiaría esa decisión. “Puedo decir que soy santapolero. Cuando me preguntan de dónde soy, no digo dónde nací. Digo que soy de aquí”.
Destaca especialmente la calidad de vida, el carácter cercano de la población y su identificación con una localidad donde el valenciano también forma parte de la vida cotidiana.
Nuevos retos cuando termina la pasarela
La moda tampoco es su único proyecto. Cuando se apagan los focos, se define como padre, amigo de sus amigos y anfitrión al que le gusta tener gente en casa.
También continúa buscando nuevas inquietudes. Está preparando la publicación de su primer libro, ha retomado la pintura y contempla realizar próximamente una exposición. “Hay que intentar siempre mejorar, hacer nuevos retos y que la mente nunca esté quieta”. Ese planteamiento explica en buena medida cómo alguien sin experiencia previa terminó compitiendo en certámenes nacionales.








