La joven santapolera, de 18 años, estudia un grado superior de Higiene Bucodental con el objetivo de acceder posteriormente a Odontología
DAVID POVEDA | 31/07/2026.-
Helena Martínez Alba vive su candidatura a Reina Mayor de las Fiestas de Santa Pola 2026 como una ilusión que la acompaña desde niña. Tiene 18 años, estudia un grado superior de Higiene Bucodental y quiere continuar su formación para acceder más adelante a la carrera de Odontología.
Pero este verano, antes de seguir dando pasos hacia su futuro académico y profesional, Helena tiene una cita marcada en rojo en el calendario festero. Será la candidata número 2 y espera a Santa Pola el próximo 15 de agosto en el Palmeral, en la elección de la Reina Mayor.
“Para mí, las fiestas de Santa Pola son el mejor momento que tenemos en el año y el que vivimos con más ilusión todos los santapoleros”, afirma.
Empática, amable y generosa
Helena se define en tres palabras: empática, amable y generosa. Son cualidades que considera importantes no solo para su vida personal, sino también para afrontar una experiencia como esta, en la que la cercanía, la convivencia y la ilusión compartida tienen un papel fundamental.
En su tiempo libre le gusta jugar a voleibol, leer libros, especialmente de romance, y pasar tiempo con sus amigos. También reconoce que, aunque pueda parecer más seria al principio, en confianza es una persona divertida.“En el fondo soy muy graciosa y me gusta mucho gastar bromas con mis amigas y con mi familia”, cuenta.
Una vida ligada a la comparsa Beduinos
La relación de Helena con las fiestas viene de lejos. Desde pequeña participa en la comparsa Beduinos y desde hace varios años forma parte de la filà Alí Babá.
Esa vinculación con los Moros y Cristianos ha marcado su forma de vivir las Fiestas Patronales. Recuerda especialmente el ambiente del día 3, una jornada muy esperada por quienes salen en comparsas y muestran sus trajes después de meses de preparación.
Para Helena, ese día empieza mucho antes del desfile. Desde las diez de la mañana, entre maquillaje, preparativos, nervios y emoción, se construye una jornada que vive con intensidad.
El deseo de presentarse llegó desde niña
Helena siempre observaba el papel de las reinas y damas durante las fiestas. Desde pequeña decía en casa que algún día quería presentarse, aunque finalmente ha sido ahora, al cumplir los 18 años, cuando ha podido dar el paso por decisión propia.
“Desde pequeña estoy involucrada en la fiesta. Siempre veía el papel que tenían las reinas y las damas y decía que cuando fuera mayor me quería presentar”, explica.
Aunque la decisión ha sido suya, reconoce que su familia ha estado desde el primer momento a su lado, especialmente su madre y sus abuelas, que viven esta etapa con mucha ilusión.
El pregón, el inicio de todo
Cuando piensa en el momento que vivirá con más emoción si llega a ser reina o dama, Helena menciona el pregón. Para ella, ese acto marca el punto de partida de una semana muy especial para Santa Pola.
Será, dice, el inicio simbólico de unas fiestas que espera vivir con intensidad y alegría. Un momento en el que el escenario, el público y el ambiente del pueblo cobran un sentido diferente para quienes representan oficialmente las fiestas.
Los recuerdos con sus abuelos
Entre sus recuerdos más personales de Santa Pola, Helena destaca un lugar cargado de emoción, el Acuario.
Cuenta que su abuelo la llevaba allí cuando era pequeña y que cada vez que vuelve a ese espacio le vienen a la memoria los momentos compartidos con él.
También conserva como primer recuerdo festero aquellas jornadas en casa de su abuela, junto a sus primas, vistiéndose de mora con las típicas chilabas de chapitas antes de salir a ver los desfiles y acabar en la barraca.
La reina debe vivir las fiestas con ilusión
Para Helena, una Reina de las Fiestas debe ser una persona simpática, agradable y, sobre todo, alguien que viva las fiestas con muchas ganas e ilusión.
Considera que representar a Santa Pola implica transmitir cercanía y pasión por las tradiciones. También cree que todas las candidatas están preparadas para hacerlo bien y destaca la unión que se está formando entre ellas.
Le gustaría que la gente no las vea solo como candidatas individuales, sino como un grupo unido que comparte una experiencia única.
“No nos importa quién salga reina. Queremos que nos vean como un grupo, que estamos todas unidas”, señala.
Un mensaje para los jóvenes
Helena cree que los jóvenes tienen un papel importante para mantener vivas las fiestas y lanza un mensaje directo a su generación. Considera que deberían implicarse más en los actos, más allá de disfrutar de la noche o de las barracas.
Anima a participar en comparsas, asistir a los pasacalles y vivir más de cerca los momentos tradicionales de la programación.
“Las personas jóvenes deberían participar en las fiestas de una manera más activa”, afirma.
Familia, ilusión y apoyo
Aunque Helena se presentó por decisión propia, su familia ocupa un lugar esencial en esta experiencia. Su madre y sus abuelas han estado especialmente pendientes desde el primer momento y esperan acompañarla en cada acto.
El consejo que más le han repetido estos días es sencillo, pero importante: disfrutar.
“Nos han dicho que disfrutemos, que es una experiencia única y que solo la vamos a vivir una vez en la vida”, explica.
Por eso quiere vivir este camino con todas sus ganas, sin perder de vista que lo importante es guardar recuerdos, compartir la experiencia con sus compañeras y representar las fiestas con respeto.








