HALLOWEEN
 

Del nabo a la calabaza, una historia de inmigración

 
Viernes 28 de octubre de 2016 0 comentarios
 

Cuando los cientos de miles de inmigrantes irlandeses llegaron a los Estados Unidos a mediados del siglo XIX se encontraron que en su nueva tierra de acogida no se sembraban ‘nabos’, una hortaliza que era imprescindible para una de sus celebraciones: el “All Hallows Eve” (Víspera de Todos los Santos) una antiquísima y tradicional fiesta de origen celta conocida como “Samhain” y en la que se evocaba a los fallecidos y se celebraba el final de las cosechas.
Para ello se realizaban unos rudimentarios farolillos utilizando nabos que se vaciaban y se encendía su interior como si de linternas se tratase y las cuales debían permanecer encendidas toda la noche, con el fin de procurar no hacer enfadar a los espíritus (cabe destacar que el pueblo celta era muy supersticioso y basaba muchas de sus historias y creencias en leyendas, dioses y difuntos, algo que se heredó en todas aquellas regiones que recibieron su influencia).
Al encontrarse los irlandeses que no disponían de nabos, y ante la imposibilidad de celebrar los primeros Halloween sin éstos hasta que pudieran tener una producción propia plantada por ellos, echaron mano de un producto de temporada y que se cosechaba ampliamente en todos los Estados Unidos: la calabaza. Estas últimas pueden encontrarse en Frutas y Verduras Chulay, calle Villena, nº 13, en Playa Lisa.

 

Comparte este artículo

 
 
 

Comentarios

 

Artículos relacionados

 
 

CARTAS AL DIRECTOR

UNA TARDE CON JOSÉ IRALA VIDAL
Margarita Tomás López 18 de agosto
PEDRO SÁNCHEZ Y EL CIS
Pedro Morante Gutiérrez 18 de agosto
SOMBRILLAS VOLADORAS
Pedro Morante Gutiérrez 18 de agosto
PACO CONEJERO: DOS AÑOS Y TODOS SIGUE IGUAL
Juan Bautista Pérez Martínez, ‘Batiste’ 11 de agosto
12ª CENA DE LA LUNA LLENA EN SANTA POLA
Manuel Arroyo Martín 11 de agosto

Periódico Santa Pola © Copyright 2016, todos los derechos reservados.

Diseño: Baluarte Comunicación s.l.